Acepté el reto y, enseguida, todos nos pusimos de acuerdo en que existían al menos dos. Uno fuera del campo, Pep Guardiola, y otro dentro que, en mi opinión no era Messi sino Xavi.
La relación histórica, en este caso legendaria, pronto quedó determinada en la guerra de Troya o, por decirlo con más precisión, en la Ilíada de Homero. Pero vayamos por partes.
La función del entrenador, que realiza en este caso con todo mérito Guardiola, consiste en planificar bien la batalla, estudiando al enemigo, realizando planteamientos que se anticipen a las posibles acciones de éste, pero, como en las grandes contiendas helénicas, cuando empieza el combate ni el polvo que levantan los caballos y los hombres, ni los gritos de treinta, cuarenta o cincuenta mil guerreros, permiten ver ni oír las instrucciones del general. Son los equipos que están peleando los que tienen, por las rutinas aprendidas en los ejercicios realizados anteriormente (entrenamientos) los que han de resolver la situación, lo que implica una alta autonomía.
A Pep, aunque no le corresponde por la edad, le asignaría el papel del rey Príamo, el padre de Paris y Héctor, el hombre elegante y noble que se preocupa por sus hijos y da cobertura a las locuras de uno y se rebaja a implorarle a Aquiles que le permita honrar el cadáver del otro. Pep, da la impresión, defenderá a los suyos en la adversidad y los hará protagonistas en la gloria. Príamo, en realidad, se asemejaría más a la figura de un Presidente, pero qué queréis que os diga, no me imagino a Laporta representando ese papel. Definitivamente, Pep es Príamo cuando era joven.
Durante la batalla el líder es Xavi. Es a él a quien le corresponde marcar el rumbo y organizar el equipo, de forma que lleve a la victoria. Coordina y procura asistir a ambos flancos de su ejército, vislumbrando la posibilidad de penetrar en las defensas del otro de la forma más eficiente. No le importa quedar en un segundo plano (¡el tercero en el FIFA World Player!), porque lo importante son los resultados globales, y de hecho tal vez le moleste alguna vez la atención de los focos. Sería el perfecto líder nivel 5 en la escala de Goleman: ambicioso con los objetivos empresariales, humilde en lo que respecta a su persona. Tal vez podría ser el preclaro Héctor, de tremolante penacho. El hijo responsable de Príamo, el que defiende a su hermano Paris, porque debe defender a Troya, el que sabe que ha de sacrificarse en aras del bien común. Para mí es, sin duda, el más admirable héroe de la Ilíada.
Messi no es el líder. Messi en un ejército helénico sería el general que dirige la caballería (aunque allí esa función la realizase tantas veces el propio rey). Messi busca soluciones y las encuentra donde no las hay, descubre el camino para penetrar (¡gooool de Messi!) en la fortaleza del enemigo. Y sólo entonces, con el gol anotado, uno se pregunta qué hizo y cómo lo hizo, si allí todo parecía apuntar a que esa fortaleza era inexpugnable. Messi se transforma en ariete, salta la muralla, socava las defensas… o construye un caballo de madera. Messi es, sin duda, el ingenioso Ulises. Sin él no hay victoria.Y ¿quién es Aquiles, el de los pies ligeros? Aquiles es una fuerza de la naturaleza, hijo de mortal y diosa, como corresponde a un héroe, se deja llevar por las pasiones. De hecho es su cólera la que da sentido a la obra de Homero, que así la subtituló (“la cólera de Aquiles”). Valora la amistad, la diversión, los placeres sensuales, pero sobre todo valora la gloria a la que lo supeditará todo, incluso su propia vida. Fue el ejemplo a seguir para Alejandro Magno, otro líder desordenado y pasional, que prefería, como Aquiles, tener una vida corta y gloriosa a una larga y sin gloria. Pero Aquiles está en el otro bando, en el de los griegos asaltantes. En el Real Madrid. Aquiles hoy, sin duda, se llama Cristiano Ronaldo.

Buenos dias. No es gratuito en cualquier caso, sino fruto del esfuerzo.
ResponderSuprimirhttp://www.elconfidencial.com/deportes/guardiola-barcelona-20091224.html
A destacar:
- Pasion y Autoexigencia.
- "Deja hacer"
Felices fiestas
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ResponderSuprimirEn el caso de Messi opino que sus habilidades físicas y su receptividad en el público (las masas) lo hacen ese líder ideal para los anunciantes a fin de ser plataforma para su publicidad, ojo no estoy desmeritando su talento, el cual sin duda alguna está allí y lo han llevado a ser el jugador que hoy por hoy es...
ResponderSuprimirSin embargo concuerdo contigo, y no sólo en el caso de Xavi, en Barcelona, sino también en muchos otros equipos, el verdadero líder es aquel que posee un poco de todas las características definidas en la Teoría de Rasgos de la Personalidad, Xavi por ejemplo es un jugador muy dinámico, en el cual prevalece su intelecto y capacidad de cohesionar todo el equipo, además de su talento o cualidades físicas, es decir, es un líder integral y ciertamente en este caso concuerdo contigo es el referente dentro del Barca...
Saludos,
Héctor Varela
Muy interesante y bonito el blog en general. Lo acabo de descubrir y me converitiré en un asiduo lector. Gracias, Antonio.
ResponderSuprimirMe gustaría aprovechar la ocasión de este post del líder del Barca para introducir un concepto en el liderazgo que creo se tiene siempre muy descuidado.
Creo que se sobrevalora demasiado la figura del líder y se minusvalora la de los seguidores. Hay temas como le liderazgo compartido o el líder a la sombra que se acercan a las posiciones que defiendo pero no llegan a atreverse.
Particularmente estoy seguro, que no convencido, que, aunque la comunicacion-influencia entre el lider y sus seguidores es bidireccional, es más grande la que los seguidores ejercen sobre el líder que al revés. Los seguidores hacen, deshacen y moldean al líder a su gusto. Todos tenemos los líderes que nos merecemos. El mérito o demérito recae en los seguidores.
Para demostrar esto quisiera poner algunos ejemplos que vienen a cuento.
Pep Guardiola declaró no hace mucho lo siguiente sobre la importancia de los seguidores:
"La única clave es el talento, la disponibilidad de los jugadores. Con otros jugadores yo no sería campeón de Liga y ellos con otro entrenador sí. En otro equipo no hecho para ganar la Liga no la habría ganado. Un entrenador nuevo puede crear algo más de entusiasmo pero sin el fundamento básico, que es el suyo, no hay nada que hacer".
Recientemente también escuché (creo que fué a el entrenador Juanma Lillo): "Messi necesita más de Iniesta que Iniesta de Messi".
Finalmente otro comentario, y aprovechando tu madridismo, sobre unas declaraciones de Jorge Valdano en las que se denota la importancia de él como seguidor de un líder como Maradona en la selección argentina:
"En 1986 me tocó convivir en la selección argentina con un genio como Maradona, con sus rebeldías, caprichos y singularidades. La situación resulta fácil de gestionar si se produce una transacción entre el equipo y el personaje. La cuestión es, ¿estoy dispuesto a soportar a alguien tan especial? En este caso, la respuesta era sí, porque me ayuda a ser mejor, a ser campeón del mundo. El equipo se compromete a generar un ámbito de convivencia profesional y disciplinado, y a saber entender a un genial cuerpo extraño."
Para más información:
¿ABURRIDO DE TANTO LÍDER?
http://alex-elusodesimismo.blogspot.com/2009/08/aburrido-de-tanto-lider.html
Un saludo y reitero la gracias por el blog.
Alejandro